Los problemas penales casi nunca llegan con aviso. Puede empezar por una citación, por una llamada desde comisaría o por una denuncia con la que no contabas. Ocurre lo mismo cuando has sido tú quien ha sufrido los hechos. En cualquiera de esos escenarios necesitas una abogada penalista en Canillas que valore el asunto antes de que se cometan errores difíciles de corregir. Este despacho trabaja únicamente el derecho penal, en defensa y en acusación particular. Ponnos al día y valoramos el asunto.
Un error muy habitual: hablar antes de conocer en qué situación te encuentras. Se habla en comisaría sin haber leído el atestado, se firma un papel sin pensarlo y se manda un mensaje a la otra parte esperando resolverlo. Cada una de esas cosas entra en el expediente y ya no sale.
Así es como suele llegar la gente al despacho:
Lo primero es entender el caso a fondo: revisar el procedimiento entero, identificar el delito atribuido o sufrido, y separar lo probado de lo que solo son conjeturas. La responsabilidad penal se sostiene sobre pruebas, no sobre opiniones. Desde ese punto, la defensa puede tomar varios caminos. Buscar el archivo o el sobreseimiento si no hay delito o falta prueba de los hechos. Impulsar las diligencias que faltan por practicar. Acordar una conformidad si conviene a tu caso. O mantener la defensa en el juicio oral ante quien corresponda. Si eres tú la víctima, la vía es la contraria: montar la denuncia con la prueba organizada, personarnos y solicitar la responsabilidad civil. Asimismo asistimos al detenido en comisaría y ante el juzgado, planteamos las medidas cautelares y llevamos la ejecución: suspensión, sustitución, permisos y cancelación de antecedentes penales.

Estafa, apropiación indebida, administración desleal, blanqueo de capitales, fraude fiscal, falsedad documental y alzamiento de bienes.
Conflictos entre socios y administradores: cuentas falseadas, acuerdos abusivos e impedimento del derecho de información de los socios.
Prevaricación, cohecho y malversación y tráfico de influencias.
Homicidio, asesinato, lesiones, detención ilegal y violencia de género o doméstica.
Amenazas, coacciones y acoso.
Agresión sexual, acoso, exhibicionismo, corrupción de menores y trata.
Hurto, robo con fuerza, robo con violencia, daños y allanamiento de morada.
Alcoholemia, exceso de velocidad, conducción temeraria, conducción sin permiso y abandono del lugar del accidente.
Calumnias e injurias, cada vez más ligadas a publicaciones en redes y a grupos de mensajería.
Tráfico de drogas, cultivo y tenencia y delitos farmacológicos.
Denuncia falsa, simulación de delito, falso testimonio, obstrucción y quebrantamiento de condena o de medida cautelar.
Revelación de secretos, acceso no autorizado a cuentas o dispositivos y difusión de contenido íntimo sin consentimiento.
Extradiciones y euroórdenes de detención y entrega ante la Audiencia Nacional, con plazos muy cortos desde la detención.
Intervención por fases: instrucción, medidas cautelares, archivo y sobreseimiento, conformidad, juicio oral, delitos leves, acusación particular, ejecución de sentencia y derecho penitenciario.
Trámite ante el Ministerio de Justicia cuando ya se cumplen los plazos. Se gestiona online, sin desplazamientos ni esperas innecesarias.
Nada de ponerse al día con la ley en cada caso nuevo. Dedicación exclusiva al penal, con conocimiento de cada juzgado y de lo que funciona fase a fase: declaración, instrucción, juicio rápido o conformidad.
Irene Fernández Segura trabajó como gestora procesal en juzgados penales antes de ejercer. Saber cómo se mueven las causas por dentro, qué detalles pesan y cómo se decide en la práctica cambia la forma de anticipar un procedimiento.
Una base de cuatro años de Psicología previa a la abogacía. Ese conocimiento está presente al examinar los hechos, al preparar las declaraciones y al detectar contradicciones en el juicio.
No se prometen resultados que nadie puede garantizar. Se promete criterio, transparencia y trabajo técnico de principio a fin, con un presupuesto claro por fases antes de empezar.
Un proceso penal toca el trabajo, la reputación y la familia. Tu caso se lleva con la máxima discreción y bajo secreto profesional, sin excepciones.
Hablas con la abogada al frente de tu asunto, sin intermediarios. Más de cien valoraciones en Google dan cuenta de cómo se trabaja aquí.

Te escuchamos por teléfono, WhatsApp o consulta online. Si media una citación o una detención, esto va primero y se trata como urgente.
Denuncia, atestado, informes, mensajes, documentación. Aquí queda claro qué se puede defender y qué no.
Todos los escenarios posibles y sus riesgos, incluido el más adverso. Qué pasos dar, qué documentos reunir y qué se decide en cada momento.
Escritos, prueba, diligencias, medidas cautelares, negociación en su caso y defensa en el juicio.
Recursos cuando caben. Y si no, ejecución: suspensión, sustitución y cancelación de antecedentes.
Actuamos ante los juzgados de instrucción y de lo penal que corresponden a Canillas, ante la Audiencia Provincial y, si el caso lo requiere, ante órganos de ámbito estatal. También acudimos a comisarías y puestos de la Guardia Civil de la zona. Si estás en Canillas y prefieres no desplazarte, atendemos la primera consulta por teléfono, videollamada o WhatsApp, con la documentación por vía electrónica. El caso se trabaja igual de cerca. Para los actos que requieren presencia física, estaremos donde se tramite la causa.

La respuesta práctica es que no. La citación no siempre concreta los hechos y esa declaración se incorpora al procedimiento para siempre. Lo prudente es leer el expediente antes de hablar, y para ello hay que estar personado.
Depende del delito, del momento procesal del asunto y de si el caso llega a juicio. Después de estudiar el caso recibes un presupuesto por escrito y por fases, antes de decidir nada.
Sí. Nos ocupamos de casos de otros partidos judiciales y también procedimientos con proyección internacional, como extradiciones y euroórdenes ante la Audiencia Nacional.
Además, acusación particular. Elaboramos la denuncia o querella, nos personamos en el procedimiento y reclamamos la indemnización por lo sufrido.
Sí. En la instrucción es cuando la prueba se reúne y se pierde. Cuando hay señalamiento, las decisiones que pesan ya están hechas.
Actuamos en el marco de todos los delitos enmarcados en el código penal.

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