Un proceso penal casi nunca avisa. Se presenta con una citación del juzgado, una llamada desde comisaría o una denuncia repentina. También surge cuando el perjudicado eres tú y quieres llevar el asunto adelante. En cualquiera de esos casos te hace falta una abogada penalista en Hispanoamerica capaz de leer el expediente antes de que nada se vuelva irreversible. Aquí nos ocupamos en exclusiva del derecho penal, en defensa y en acusación particular. Explícanos lo ocurrido y estudiamos tu caso.
Hay un fallo que se repite: hablar antes de saber en qué situación estás. Se presta declaración sin leer el atestado, se firma un documento por salir del paso y se contacta con la otra parte creyendo que eso lo arregla. Nada de eso se puede retirar después: queda en el expediente.
Estos son los escenarios habituales con los que se acude a nosotros:
Antes de nada, comprender de verdad el asunto: leer la causa completa, concretar el delito en juego y diferenciar la prueba sólida de las simples sospechas. La responsabilidad penal se decide con hechos probados, no con relatos. Desde ese punto, la defensa puede tomar varios caminos. Pedir el archivo o el sobreseimiento cuando los hechos no constituyen delito o no quedan acreditados. Promover las diligencias que no se han practicado. Negociar una conformidad si es lo que más te conviene. O defender el caso en juicio oral ante el órgano competente. Si eres tú la víctima, la vía es la contraria: montar la denuncia con la prueba organizada, personarnos y solicitar la responsabilidad civil. Igualmente asistimos al detenido en comisaría y en sede judicial, debatimos las medidas cautelares y llevamos la ejecución: suspensión, sustitución, permisos y cancelación de antecedentes penales.

Estafa, apropiación indebida, administración desleal, blanqueo de capitales, fraude fiscal, falsedad documental y alzamiento de bienes.
Conflictos entre socios y administradores: cuentas falseadas, acuerdos abusivos e impedimento del derecho de información de los socios.
Prevaricación, cohecho y malversación y tráfico de influencias.
Homicidio, asesinato, lesiones, detención ilegal y violencia de género o doméstica.
Amenazas, coacciones y acoso.
Agresión sexual, acoso, exhibicionismo, corrupción de menores y trata.
Hurto, robo con fuerza, robo con violencia, daños y allanamiento de morada.
Alcoholemia, exceso de velocidad, conducción temeraria, conducción sin permiso y abandono del lugar del accidente.
Calumnias e injurias, cada vez más ligadas a publicaciones en redes y a grupos de mensajería.
Tráfico de drogas, cultivo y tenencia y delitos farmacológicos.
Denuncia falsa, simulación de delito, falso testimonio, obstrucción y quebrantamiento de condena o de medida cautelar.
Revelación de secretos, acceso no autorizado a cuentas o dispositivos y difusión de contenido íntimo sin consentimiento.
Extradiciones y euroórdenes de detención y entrega ante la Audiencia Nacional, con plazos muy cortos desde la detención.
Intervención por fases: instrucción, medidas cautelares, archivo y sobreseimiento, conformidad, juicio oral, delitos leves, acusación particular, ejecución de sentencia y derecho penitenciario.
Trámite ante el Ministerio de Justicia cuando ya se cumplen los plazos. Se gestiona online, sin desplazamientos ni esperas innecesarias.
No hay que ponerse al día con la materia cada vez que entra un asunto. Todo el foco en lo penal, con dominio de los criterios de cada juzgado y de lo que funciona en cada fase: declaración, instrucción, juicio rápido o conformidad.
Antes de ejercer, Irene Fernández Segura fue gestora procesal en juzgados penales. Conocer el funcionamiento interno de las causas y cómo se decide en la práctica cambia la forma de adelantarse a un procedimiento.
Cuatro años de Psicología por delante de la carrera jurídica. Ese poso ayuda en el estudio de los hechos, en la preparación de las declaraciones y en la caza de contradicciones en sala.
No se prometen resultados que nadie puede garantizar. Se garantiza criterio, transparencia y trabajo técnico de principio a fin, y un presupuesto claro por fases antes de empezar.
Un procedimiento penal repercute en el trabajo, la reputación y la familia. Todo se trata con máxima discreción y secreto profesional, sin excepciones.
Hablas con la abogada al frente de tu asunto, sin intermediarios. Más de cien valoraciones en Google dan cuenta de cómo se trabaja aquí.

Te escuchamos por teléfono, WhatsApp o consulta online. Si existe citación o detención, es lo prioritario y se trata como urgente.
Denuncia, atestado, informes, mensajes, papeles. Aquí aparece lo que de verdad se puede sostener y lo que no.
Los escenarios posibles con sus riesgos, también el peor. Los pasos a dar, los documentos a reunir y lo que se decide en cada momento.
Escritos, prueba, diligencias, medidas cautelares, negociación si procede y defensa en juicio.
Recursos, si es posible. En su defecto, ejecución: suspensión, sustitución y cancelación de antecedentes.
Trabajamos ante los juzgados de instrucción y de lo penal que corresponden a Hispanoamerica, ante la Audiencia Provincial y, si el caso lo requiere, ante órganos de ámbito estatal. Igualmente asistimos en comisarías y cuarteles de la Guardia Civil de la zona. Si resides en Hispanoamerica y prefieres no desplazarte, atendemos la primera consulta por teléfono, videollamada o WhatsApp, con la documentación por vía electrónica. El caso se trabaja igual de cerca. Para las comparecencias que requieren presencia física, estaremos donde se tramite el procedimiento.

Siendo prácticos, no deberías. La citación no suele concretar los hechos y tu declaración se incorpora al procedimiento sin vuelta atrás. Mejor leer el expediente antes de declarar, y para eso es necesario estar personado.
Varía según el delito, la fase del procedimiento y si hay que ir a juicio. Después de analizar el asunto tendrás un presupuesto por escrito y por fases, antes de decidir.
Sí. Aceptamos asuntos de otros partidos judiciales y también asuntos con dimensión internacional, como extradiciones y euroórdenes ante la Audiencia Nacional.
También ejercemos la acusación particular. Montamos la denuncia o la querella, nos personamos en la causa y exigimos la indemnización por los perjuicios sufridos.
Sí. En la instrucción es cuando la prueba se reúne y se pierde. Cuando llega el señalamiento, las decisiones importantes ya están tomadas.
Actuamos en el marco de todos los delitos enmarcados en el código penal.

© 2026 Todos los derechos reservados